Política de privacidad

En vigor desde el 2026-07-31.

De un vistazo

moviemoood no muestra publicidad, no vende ni comparte tus datos, y no deja nada en tu navegador sin habértelo pedido antes. Lo que guardamos sirve para una sola cosa: hacer funcionar la aplicación. Y todo lo que sabemos de ti se puede consultar, llevar y borrar desde los ajustes.

Quién es responsable

La aplicación está editada por Alexandre Pletty, responsable del tratamiento. Para cualquier pregunta sobre tus datos: [email protected].

Qué guardamos

Tu dirección de correo (sirve para entrar, sin contraseña, y para recibir nuestra carta), el nombre, el identificador, la foto y la frase que eliges, tu idioma. Lo que ves: tu historial, tu lista, tus valoraciones, los gustos declarados al registrarte. Lo que escribes: tus posts, respuestas, me gusta, las fotos que adjuntas. Y tus vínculos: a quién sigues, quién te sigue, a quién has bloqueado. Las fotos pierden sus metadatos (lugar, dispositivo) en cuanto llegan a nuestros servidores: una foto de perfil no debe decir dónde vives. Por último, en cada inicio de sesión anotamos la ciudad y el país aproximados deducidos de la dirección de conexión, para velar por la actividad del servicio; esa dirección nunca se conserva.

Qué no hacemos con ellos

Nada de publicidad, ni perfilado, ni venta ni cesión con fines comerciales, ni rastreadores publicitarios. La única medición que hacemos es la de la audiencia del sitio, y solo se activa si la aceptas. La aplicación no recoge ni la ubicación de tu dispositivo ni tus contactos, ni nada que no se vea en pantalla.

Los correos que enviamos

Dos clases, y ni una más. Primero tu código de acceso: sin él no puedes abrir sesión, así que solo sale cuando tú lo pides. Después nuestra carta, unos pocos mensajes al año para contar lo que cambia en la aplicación: al abrir tu cuenta quedas suscrito, el correo de bienvenida te lo dice, y cada mensaje lleva un enlace que te da de baja en un clic, sin necesidad de iniciar sesión. El mismo ajuste vive en tus ajustes. Para ello conservamos tu dirección y la fecha de tu alta, que es la prueba de que ocurrió. Esta carta se basa en nuestro interés legítimo en informar a quienes usan el servicio; puedes oponerte cuando quieras, y tu negativa se guarda para que nada la deshaga por descuido. Nunca te escribiremos en nombre de otro.

Las notificaciones en tu teléfono

La aplicación puede avisarte, y solo si se lo has permitido: no te lo pregunta en el primer arranque, sino en sus ajustes, bajo el texto que dice qué enviaría. Dos cosas, y ni una más. Una cita por la tarde, a las 19 h donde estés: lo que se estrena hoy en tu biblioteca y lo que te espera. Y un aviso cuando alguien se dirige a ti en el Muro, agrupado de modo que diez reacciones en un minuto sean una sola notificación. Los me gusta y los seguidores empiezan apagados; tres interruptores, en los ajustes, deciden el resto, y tu teléfono tiene siempre la última palabra. Para ello guardamos un identificador técnico de tu dispositivo, facilitado por el sistema, y su zona horaria, que sirve para saber cuándo son las 19 h donde estás. Ese identificador no dice nada de ti y no nos permite leer nada en tu teléfono; desaparece cuando cierras sesión, cuando desinstalas la aplicación o cuando rechazas las notificaciones. Una notificación nunca lleva el texto de una publicación ni el nombre de una serie escrita por otra persona: aparece en una pantalla bloqueada, que cualquiera puede leer por encima de tu hombro.

La medición de audiencia, y la elección que te dejamos

En el sitio medimos lo que se consulta y cómo: páginas vistas, de dónde llegan las visitas, en qué tipo de dispositivo, hasta dónde se baja en una página, los enlaces que llevan a otro sitio y las búsquedas hechas aquí. También medimos los gestos que hacen el producto: pedir un código de entrada, entrar, marcar un episodio, guardar una obra en tu lista, llegar al final de un Mood, importar una biblioteca. **Contamos que ocurrieron, nunca su contenido**: ni lo que buscas, ni la serie que marcas, ni lo que guardas. Registramos además dos cosas puramente técnicas: la velocidad a la que se muestran las páginas y los errores del sitio cuando ocurre alguno, con la dirección donde se produjo. Sirven para arreglar, y no hablan de ti. Sirve para saber qué falta y qué no funciona, nunca para reconocerte en otro lugar. Se encargan dos herramientas: Google Analytics, cargado por Google Tag Manager, y PostHog, alojado en la Unión Europea. **Nada de esto se pone en marcha antes de tu consentimiento**: en tu primera visita te lo preguntamos, y mientras no respondas ni siquiera se descarga ninguno de esos scripts. Puedes negarte, el sitio funciona igual, y puedes cambiar de opinión cuando quieras desde el enlace del pie de página. Tu elección se guarda en tu navegador y en ningún otro sitio, por eso otro dispositivo volverá a preguntártelo. La aplicación móvil no mide absolutamente nada.

Dónde viven tus datos

En Alemania, en un servidor alquilado a Hetzner (Falkenstein), que sostiene la aplicación, su base de datos y el tráfico del sitio. A su alrededor, encargados que solo ven lo estrictamente necesario: Cloudflare encamina las visitas, aloja las imágenes que subes y las copias de seguridad diarias de la base; Resend envía nuestros correos y por eso guarda tu dirección y si estás suscrito a nuestra carta; Expo encamina las notificaciones a tu teléfono, y para ello ve el identificador de tu dispositivo y el texto de la notificación, que luego entrega Apple o Google. Ambas empresas están establecidas en Estados Unidos: las transferencias que ello supone se amparan en las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea. Si aceptas la medición de audiencia, Google recibe los datos de visita del sitio (Analytics, en Estados Unidos) y PostHog los suyos, en servidores europeos. Las fichas de series y películas vienen de TMDB: les preguntamos por obras, nunca se les envía nada personal.

Durante cuánto tiempo

Mientras exista tu cuenta. Eliminar la cuenta (Ajustes) borra todo, de inmediato y para siempre: tus posts, tus fotos, tu historial, tus vínculos y tu dirección en nuestro proveedor de correo. No hay papelera ni retención oculta. Una salvedad, que preferimos escribir antes que callar: la base se copia cada día, y esas copias se conservan treinta días antes de destruirse a su vez. Tus datos pueden seguir en ellas algunas semanas después de haberse borrado. Nunca se sacan de ahí, salvo para levantar el servicio tras una avería.

Tus derechos, y dónde están los botones

Consultar y llevarte tus datos: Ajustes → Exportar mis datos (un archivo legible, con los identificadores que lo hacen reutilizable en otro sitio). Rectificar: Editar el perfil. Borrar: Eliminar la cuenta. Elegir quién te lee: Cuenta privada, en Privacidad. Dejar de recibir nuestra carta: el enlace al pie de cada mensaje, o el ajuste en Ajustes. Para todo lo demás (oposición, limitación, reclamaciones), escríbenos; también puedes acudir a tu autoridad de protección de datos.

Si este texto cambia

La fecha de abajo cambia con él, y los cambios importantes se anunciarán en la aplicación, no enterrados en una página.