
Romelia y su grupo logran derrotar al Rey Demonio Zelgis, aunque la temeraria carga del Príncipe Henri los obliga a librar una agotadora batalla. Tras la batalla, Romelia es tildada de "peso muerto" por no combatir directamente, y el Príncipe rompe unilateralmente su compromiso con ella. Sin un lugar en las celebraciones de la victoria, Romelia regresa a casa, donde solo encuentra la indiferencia de su familia y la sociedad. Sin embargo, ella se niega a quebrarse. Ya tiene la mirada puesta en el camino que le espera.
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- JP